LAS PALABRAS DE CHUS.

Hace unos días, se puso en contacto con nosotras, Alexia, estudiante del tercer curso del Grado de Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid, que junto con otras compañeras están realizando un trabajo periodístico para un nuevo medio de comunicación de carácter universitario centrado en la actualidad del distrito de Hortaleza.

El caso es que, como respuesta a las preguntas planteadas, una compañera, Chus, respondió con unas palabras que creemos imprescindibles que sean plasmadas en este Blog:

» Mi hija Aitana, hace algún tiempo, con no muchos años, me dijo: «mamá, si una cosa funciona bien, por qué querer cambiarla», en ese caso era por innovar y cambiar una comida, pero es algo que muy bien podemos emplear aquí…

Mi participación en el compostaje era a diario, guardando los restos orgánicos de toda la familia y llevándolos una vez a la semana a las composteras comunitarias en el Pueblo de Hortaleza. Allí íbamos anotando la cantidad de restos que llevábamos para luego, otra parte del equipo sacar la cantidad de compost que conseguíamos de una manera tan bonita. 

Yo tengo poco tiempo libre pero para mi ayudar en esta asociación era un lujo, un regalo de Dios, contribuir a través de los títeres a que los niños aprendieran a cuidar de su entorno e incluso ellos mismos enseñar a sus padres, a mi eso me daba tantas gratificaciones que me compensaba luego correr en mi trabajo.

Me convertí en Mariola BichoBola y junto con Liz la lombriz, Andrés Mil pies, Arturo Tisanuro y la Mosca Fosca conseguimos que los niños descubrieran la Magia del compost.

La ilusión que teníamos al trasmitir los beneficios de este proyecto era tal que conseguíamos contagiar a quien nos escuchaba. Les regalábamos parte de ese compost con un olor a bosque inmenso, para que se lo pusieran a sus plantas y la gente lo aceptaba de mil amores. 

Pero todo lo que estábamos aprendiendo no solo lo transmitíamos en los talleres , sino en la vida misma , en cualquier reunión de amigos, de familia , de fiesta, allí siempre se ponía un granito del compostaje…

De este proyecto me gustaba todo; la sencillez de la gente que lo creo y que me abrió los brazos enseñándome para yo luego enseñar a l@s vecin@s nuev@s, que por un lado u otro llegaban a conocernos.  

Ese era otro tipo de taller que dábamos de manera individual al entregarles el cubito para empezar a compostar. También el poder contribuir a hacer un mundo mejor haciendo algo que ya mis abuelos y mis padres, hacían en el pueblo: la basura convertirla en oro sin coste alguno. El compartir muchos momentos con vecinos, conocer a gente del barrio, aprender de ellos… hacer barrio.

Qué ha cambiado??? 

 Alexia que decirte, tenemos mucha pena por dentro, y eso que yo soy una pequeña parte de una gran asociación sin nada de nada de ánimo de lucro. Seguimos llevando los restos pero como vecinos, no como asociación, no apuntamos nada, cuidamos el entorno con el mismo amor pero con mucha pena, todo esto no es justo, no hacíamos mal a nadie, ¿porque alguien que no hace las cosas bien se le permite que estropee las cosas que funcionaban solas antes de que él viniera. Por qué ?

Qué se ha perdido? 

Ufff la razón, la cordura, la vergüenza de los que mandan, y mandan mal.

Pero llegará el momento que recuperaremos todo, incluso el tiempo que nos está haciendo perder, porque aún en silencio seguimos poniendo nuestro granito de compost en la vida…

Gracias Alexia por ayudarnos a que el mundo sepa de otra injusticia más.

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